SERÁ POR DINERO - Aitor Marín


Buenos días tengan ustedes. 

Mi nombre es Pascual Cordero, hijo de Pascual Cordero. Ya ven, mucha imaginación no tenemos en mi familia. Por eso hemos contratado a Aitor Marín, un hombre que parecía serio pero que ha resultado tener sentido del humor; currante del periódico ese, sí, hombre, esperen que mire mis apuntes, tendría que estar por aquí escrito... Ah, sí, El País. Aunque nosotros le conocíamos de proyectos anteriores como Noticias del Mundo. ¿Lo recuerdan? A mi me parecía demasiado faltón. Saltarse el código deontológico del periodista –si es que eso existe– es como saltarse el código penal, el civil o el circulatorio, mala cosa. El caso es que a mi padre, el Pascual Cordero original, le gustaba. 

Pensamos que Aitor es un hombre de mundo y muy capaz. Nació en un lugar que antaño fue llamado Vascongadas pero al que hoy llaman País Vasco o Euskadi (ambos nombres oficiales y por los cuales se le debe nombrar). Aunque ahora vive donde nosotros, en Madrid capital (no confundir con Madrid comunidad autónoma). 

Lo que les iba contando. Contratamos al señor Aitor para que escribiera una de esas novelas de detectives que tanto gustaban a mi padre pero conmigo de protagonista. Así se relanzaría mi negocio, que no es que vaya muy bien. Pero, claro, yo no soy un Agente de la Continental, si no un detective escrupuloso con las normas, no muy atractivo, con un coche viejo y trajes algo añejos y de talla grande. Tampoco soy de bourbon ni de cerveza (no he bebido alcohol en mi vida, va contra mi código moral), a mi lo que me gusta de verdad es el agua con gas y del tiempo, si me permiten esta divagación. 

Al grano, que me disperso. Pues va el señor Marín y pone negro sobre blanco el caso más importante que he tenido nunca. Para evitar hablar más de la cuenta –cosa que tengo prohibida, como ya les explicaré–, les contaré sucintamente en qué consistió. Una señorita de muy buen ver me contrató para averiguar si su amante, un hotelero famoso (entre otros negocios), había fallecido de muerte natural a causa de una sobredosis de viagra o la ingesta masiva de pastillas azules había sido premeditada por un tercero (o tercera).

Ya me ven a mi, Pascual Cordero hijo, detective de profesión, indagando entre la gente rica de Madrid, por barrios de muros altos y casas más grandes que un campo de fútbol. Un caso que me tomé muy en serio, como todo en la vida, aunque el señor Marín lo haya contado con humor. Parece que no sabe escribir sin ironía, sin explicar los líos esperpénticos en los que me metí y sin hacer chanza de mi situación. Eso sí, todo muy bien redactado y sin ser escabroso, que parece que es la moda en estos días de Dios. 

No les voy a contar el desenlace ni si llegué a cobrar la minuta, para eso tendrán que comprar el libro y descubrirlo. Así lo acordé con el señor Marín en el contrato y no puedo más que respetar lo que dice el documento en cuestión. En la cláusula decimotercera también estipula que debo recomendar la novela a todos mis amigos, conocidos, allegados y demás gentes que me quieran escuchar. Por ello estoy escribiendo este informe para entrelibrosybirras.blogspot.com aunque a mi me hubiese gustado más publicarlo en entrelibrosyaguacongas.net.

Para que conste el cumplimiento formal de mi contrato con el señor Aitor Marín, periodista y escritor, firmo este documento.

En Madrid, a 28 de febrero de 2026.

Pascual Cordero, detective.


Pere J. Garcia Munar


Título: Será por dinero

Autor: Aitor Marín

Editorial: Siruela

Páginas: 264

Fecha de publicación: febrero 2025

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